Alaïa Costa-López, la hija de Adamari López y Toni Costa, lleva un apellido poco común, ya que combina los de ambos padres con un guion.
Esta decisión fue tomada por Adamari con el propósito de preservar su apellido, asegurando que no se perdiera y que su hija tuviera una representación equitativa de ambas familias.

Adamari reveló en su programa Desiguales (Univisión) que la elección del apellido de Alaïa fue una decisión muy meditada.

Para ella, era fundamental que su hija llevara su identidad materna de manera visible, al mismo tiempo que se reconocía el apellido de su padre.
Aunque Adamari y Toni Costa terminaron su relación sentimental, han logrado construir una coparentalidad armoniosa basada en el respeto y el bienestar de Alaïa.

La elección del apellido refleja esta dinámica de colaboración, demostrando que, a pesar de la separación, siguen unidos en la crianza de su hija.
Este gesto de Adamari también simboliza su deseo de estar presente de manera equitativa en la vida de Alaïa, reforzando el vínculo entre madre e hija.

Para ella, era importante que su apellido tuviera la misma relevancia que el de su expareja en la identidad de la niña.