Raúl de Molina regresó el lunes 14 de julio al set de El Gordo y la Flaca tras recuperarse de una panniculectomía, una cirugía que le permitió extraer más de 15 libras (7 kg) de tejido y piel del abdomen inferior.
El presentador, de 66 años, explicó que a pesar de haber perdido más de 110 libras en los últimos años, esa zona le causaba molestias al caminar y realizar actividades cotidianas.

LINK DEL VIDEO AL FINAL DEL CONTENIDO DEL CAMBIO DE IMAGEN DE RAUL
Como ir al baño y nadar, por lo que la operación fue una medida para mejorar su salud y movilidad, y no solo por estética.

Durante su recuperación en casa, que duró unas seis semanas, Raúl contaba con el apoyo de su familia, incluida su hija Mía, de 25 años, quien se mudó temporalmente para acompañarlo.
A los pocos días de comenzar a caminar, desarrolló un hematoma abdominal como consecuencia de los antiinflamatorios que estaba tomando.

Lo cual ocasionó una hemorragia interna. Raúl sufrió un desmayo, lo que llevó a Mía a llamar al 911 y trasladarlo urgentemente al hospital.
En el hospital, los médicos confirmaron sangrado a través de los drenajes quirúrgicos, por lo que lo operaron de nuevo para limpiar la herida y prevenir una sepsis.

Permaneció tres días hospitalizado y recibió una transfusión de sangre. Luego regresó a casa, donde continuó con cuidados médicos, incluyendo atención diaria de la herida y sesiones de cámara hiperbárica para favorecer la cicatrización.
AQUI EL LINK DEL VIDEO DEL CAMBIO DE IMAGEN DE RAUL EN UNIVISION