Tras la detención de Nicolás Maduro por autoridades estadounidenses, salieron a la luz investigaciones que buscan explicar cómo logró acumular una riqueza tan elevada mientras ejercía el poder en Venezuela.
El gobierno de Estados Unidos informó que logró confiscar bienes relacionados con Maduro y personas de su entorno valorados en cientos de millones de dólares, aunque considera que esa cantidad representa solo una parte del total de su patrimonio oculto.

La fortuna no estaba guardada en un solo lugar, sino repartida en propiedades, aeronaves privadas, vehículos de lujo, joyas, efectivo y otros activos ubicados en distintos países para evitar su rastreo.
Las autoridades sostienen que el dinero tendría su origen en actividades ilegales como corrupción, tráfic0 de dr0gas y lavado de dinero, apoyadas por una red de intermediarios, empresas ficticias y familiares que actuaban como prestanombres.

Distintos reportes indican que el valor real de la riqueza atribuida a Maduro podría superar ampliamente los mil millones de dólares, una cifra que resulta incompatible con los ingresos oficiales que él mismo declaraba como jefe de Estado.
El gobierno estadounidense afirma que el origen de estos recursos estaría relacionado con redes de corrupción, narc0tráfic0 y lavado de dinero, y que para ocultarlos se utilizó una compleja red de testaferros y empresas fachada.

Diversos reportes estiman que la riqueza total atribuida a Maduro podría superar los mil millones de dólares, lo que contrasta de forma contundente con los ingresos oficiales que él declaraba, alimentando aún más la polémica sobre su gestión y su legado financiero.

Las investigaciones señalan que su patrimonio estaba disperso en múltiples activos de lujo, como aviones privados, propiedades en el Caribe y Estados Unidos, vehículos exclusivos, joyas y grandes sumas de dinero ocultas en distintos países.