Francisca Lachapel reveló en Despierta América que la maternidad la ha llevado a experimentar emociones que nunca habÃa sentido antes.
Contó que, en más de una ocasión, se le salen las lágrimas simplemente al mirar a su hija, no por tristeza, sino por una sensación profunda de amor y conexión que la desarma. Para ella, es como si su corazón reaccionara antes que su mente.

La conductora explicó que su hija se ha convertido en el centro emocional de su vida. Cada gesto, cada movimiento y cada sonido de la bebé despiertan en ella una ternura que no logra controlar.
Dijo que incluso en los momentos más simples —como verla dormir o alimentarse— siente una gratitud tan grande que termina llorando sin darse cuenta.

Francisca también compartió que convertirse en madre la hizo más consciente del paso del tiempo y del valor de cada instante.
Ahora intenta vivir más presente, disfrutar más lo cotidiano y preocuparse menos por lo superficial. Su hija le enseñó que la felicidad no siempre viene de los logros, sino de los vÃnculos que se construyen dÃa a dÃa.

Durante la conversación, confesó que esta nueva etapa la ha vuelto más empática con otras madres y familias.
Historias que antes escuchaba de lejos ahora le tocan el alma, porque entiende lo que significa amar a alguien de forma tan absoluta.

Esa sensibilidad la ha transformado no solo como mujer, sino también como ser humano.
Al final, Francisca dejó claro que esas lágrimas son parte de su proceso y no las reprime.

Para ella, llorar al mirar a su hija es una expresión natural de amor, una forma de liberar emociones buenas y de reconocer que está viviendo una de las experiencias más intensas y hermosas de su vida.