Lupillo Rivera compartió en una íntima entrevista la dura experiencia que vivió años atrás, cuando fue engañado por una mujer que lo convenció de que era padre de un niño fuera de su matrimonio.
Esta situación lo llevó a la dolorosa separación de su esposa, pero él decidió permanecer en silencio y asumir la crianza del pequeño José con dedicación y afecto.

A lo largo de 18 años, Lupillo se entregó por completo a su rol de padre para José, aunque siempre fue consciente de que no podía sentir exactamente el mismo vínculo que tenía con sus hijas biológicas.
Aun así, decidió no apartarse de la vida del niño, a quien consideraba parte de su familia.

La verdad salió a la luz cuando su entonces esposa, Mayeli, quedó embarazada de su hijo legítimo, «El Rey».
Fue entonces cuando Mayeli, impulsada por sus valores y creencias, exigió aclarar la paternidad de José, iniciando así un difícil proceso para Lupillo.

El cantante descubrió finalmente que José no era su hijo biológico cuando el niño tenía 12 años.
Sin embargo, optó por seguir siendo su protector hasta que alcanzara la mayoría de edad, demostrando un compromiso inquebrantable con el bienestar de quien había criado como propio.

Lupillo explicó que, aunque la traición le causó un profundo dolor, no podía darle la espalda a José después de tantos años.
Su decisión estuvo impulsada por la responsabilidad y el amor paternal que había cultivado en el corazón del niño.

La historia de Lupillo Rivera es un ejemplo de cómo la responsabilidad y el respeto hacia los hijos pueden superar incluso las circunstancias más difíciles, enseñando que, más allá de los errores y engaños, el bienestar de los niños debe ser siempre la prioridad.