Lina Luaces alcanzó la corona de Miss Cuba 2025 tras un proceso de intensa preparación en Miami. La joven modelo aseguró que un certamen de belleza requiere mucho más que buena apariencia, pues es indispensable la fortaleza mental, el equilibrio emocional y la capacidad de brillar en entrevistas, desfiles y preguntas en público, donde la seguridad y el carisma son determinantes.
Durante diez semanas, Lina siguió un plan riguroso que combinó nutrición, entrenamiento físico, clases de pasarela, oratoria y tratamientos de belleza. Gracias a su formación como nutricionista, diseñó personalmente su dieta con alimentos balanceados, lo que le permitió mantenerse en óptimas condiciones. Además, se sometió a limpiezas faciales en Miami para garantizar una piel fresca y radiante frente a las cámaras.
En el aspecto escénico, contó con el apoyo del experto Benjamín Serrano, quien la ayudó a reforzar su proyección y conexión con el público, a pesar de que ya tenía experiencia como modelo. Lina confesó que su fe en Dios fue el pilar de todo el proceso y destacó su misión social: trabajar en favor de la educación de los jóvenes cubanos, una causa que le da sentido a su papel como reina de belleza.
Finalmente, reconoció el trabajo en conjunto de un equipo de profesionales que incluyó estilistas, maquilladores, fotógrafos, publicistas y asesores en concursos. Con su disciplina, convicciones y el respaldo recibido, Lina se siente lista para representar a Cuba en el Miss Universo 2025 en Tailandia, con el objetivo de inspirar a otros a través de su esfuerzo y compromiso social.
AQUI EL VIDEO DE LA ESTRATEGIA DE LINA